Feria de San Mateo, Navidad y Año Nuevo

feria j.2013-2014

La historia de la feria se remonta a la época de Nicolás Bravo en la que dirige un escrito al Congreso Federal para que fuera constituida una feria en la ciudad después de la destrucción de los bienes de muchas familias y la pobreza existente en la región fueran subsanado a sabiendas de los servicios que la región había aportado durante la guerra de independencia.

Así mismo, Nicolás Bravo recalcó que la feria ayudaría a prolongar una ayuda a las perdidas que cientos de personas sufrieron durante el enfrentamiento, cosa que el había sido testigo presencial y era justo que la ciudad erigida y jurada como capital de México por José María Morelos y Pavón, durante la instalación del Primer Congreso de Anahuac fuera reconstruida.En respuesta se expidió un decreto el 26 de marzo de 1825 y que menciona que la ciudad de Chilpancingo, erigida y jurada por el señor José María Morelos y Pavón se le conceda una feria anual en el mes de diciembre con duración de ocho días, en la que concurrirán comerciantes y tratantes con su respectivo pago de derechos al estado y los municipios.

Han sido 182 años de festejar el renacimiento de la ciudad con la feria que orgullosamente es la más vieja del país, enriquecida por las culturas indígenas y las tradiciones aunque se haya tenido que hacer a un lado el culto a los dioses por la adoración a la cruz del cristianismo.Esta feria se ha celebrado todos los años, exceptuando 1960 cuando los conflictos estudiantiles por la autonomía universitaria impidieron su realización, y que el sacrificio rindió frutos al provocar la caída del gobierno en turno y ver el nacimiento de lo que ahora se conoce como Universidad Autónoma de Guerrero. El historiador de la ciudad Félix J. López Romero, comenta que la feria de San Mateo abarcaba del 25 de diciembre al 1 de enero hasta que el gobernador, el General Baltasar R. Leyva Mancilla lo extendió hasta su cumpleaños, que era el seis de enero. Era una celebración para disfrutar en familia, llegaban chilpancingueños de otros lugares para disfrutar del terruño.

A lo largo de la Calle 16 de Septiembre se instalaban los puestos de lotería, Tacho era el más popular de todos; había corredores de cartas que fueron verdaderos maestros al “Cantarlas”, como Chayo, experto en esos menesteres. Y mire si no, para anunciar la llegada del pino gritaba a todo pulmón: Los pinos de la ladera que se estremecen con el airón, así se estremecen los hombres cuando les juegan una traición, otras personas que entregaban las tablas, a la clientela, coreaban la carta con la cual un afortunado podían llevarse uno de los premios.”

Así mismo, dijo que con los años la feria se extendió, por lo que el siguiente gobernador, Alejandro Cervantes Delgado, busco un lugar adecuado para albergar a la Feria que ya rebasaba la capacidad de la plazoleta del barrio de San Mateo y fue llevada al Barrio de San Antonio donde se le construyeron sus instalaciones y apoyo la creación de un patronato para dirigir los festejos, además de que presidio actos como el certamen Señorita Flor De Noche Buena. Aún recuerda que la feria tenia un colorido particular, donde el pueblo se daba cita, los niños corrían por los prados jugando, en tanto que los enamorados buscaban lugares para declararse su amor y en el jardín había personas sentadas en las bancas que se divertían con solo ver pasar a la gente. La connotación ha cambiado, vendedores de sarapes, trastes, discos y ropa se han apoderado de los pasillos, sin embargo la conquista de estos nuevos comerciantes se ve contrastada con los artesanos de Taxco, Olinalá y otras entidades que aún recuerdan el sentido de la feria, las tradiciones y la unión familiar que representa. Los tiempos son diferentes pero el sentimiento es el mismo, la gente de Chilpancingo aguarda pacientemente 11 meses del año para disfrutar de las tradiciones y el folklore, fechas en las que la ciudad emerge con fuerza e inunda todo de color y mezcal.

 El jaguar nos representa
Danzan los tlacololeros
Al son de una linda chilena
“Atolito con el dedo